8. Conclusiones

Si tuviéramos que resumir la investigación biomédica actual, se podría hacer con tres palabras: colaboración, integración y afán de innovación. Es muy difícil separar la investigación de la asistencia, porque esta última es la fuente de inspiración de la mayoría de las líneas de investigación, pero a su vez son las preguntas que nos planteamos en la investigación las que nos hacen volver al enfermo a la hora de desarrollar técnicas innovadoras. El investigador quirúrgico actual debe sentirse orgulloso del modelo de trabajo que va desde el laboratorio y el quirófano experimental hasta el ensayo clínico. A su vez, estos conceptos de integración e innovación se complementan con el de colaboración internacional.

La separación entre la investigación biomédica básica y la aplicación clínica ha crecido, y la explosión de conocimiento sobre los mecanismos de los procesos biológicos no se ha traducido en el incremento correspondiente de nuevos tratamientos. Ni los estudios realizados en el laboratorio y en el quirófano experimental, ni los ensayos clínicos fase I reflejan el estado real de los pacientes para poder predecir la eficacia y seguridad de un nuevo tratamiento. En este contexto surge el concepto de medicina traslacional con un objetivo tan fácil de definir como difícil de conseguir: facilitar la transición de la investigación básica en aplicaciones clínicas que redunden en beneficio de la salud 28. Esta medicina traslacional está dirigida a amortizar en beneficio económico y médico el esfuerzo dedicado a la investigación básica.

 

28 Camí, J., Suñén-Pinyol, E. y Menéndez, R. «Mapa bibliométrico de España 1994-2002: biomedicina y ciencias de la salud». Med. Clin. 2005, 124: 93-101.

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